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Albóndigas "A La Vero" enriquecidas con Avena


Hola amig@!

Si no sabes muy bien qué cocinar, hoy te traigo una sabrosa receta de carne en la que aprovecharemos la avena que nos ha sobrado de preparar la Leche de Avena. Verás que albóndigas tan ricas y jugosas te van a salir!!

Cuando preparamos Leche de Avena, después del filtrado, nos sobra una especie de "pasta" que es el resultado de haber triturado la avena con el agua. Bien, pues, cada vez que preparemos esta bebida, no tenemos por qué tirarla. La avena es muy sana y posee multitud de propiedades positivas para nuestro organismo. Qué hago yo para conservar esa "pasta" de avena hasta el momento de su uso?: la guardo en pequeñas bolsitas y la congelo, así de simple, con lo que siempre tengo este ingrediente para añadir a un montón de preparaciones; en este caso he escogido las albóndigas porque es una de las favoritas de mis hijos.

Aquí os muestro una foto:


Es la receta recién rematada, aún en la pota; veréis, como yo, que aparentemente son sólo unas albóndigas con guarnición, pero son más que eso..

ALBÓNDIGAS "A LA VERO" ENRIQUECIDAS CON AVENA

6 raciones

Ingredientes para la masa de carne:

3/4 kg. de carne picada mixta (mitad de cerdo y mitad de vacuno)
1 bolsita de avena (de haber preparado la leche)
1 huevo batido
perejil fresco picado
tomillo
romero
comino
nuez moscada
pimienta
sal
pan rallado (sólo en el caso de que la masa resultante nos quede floja, de ser así, añadimos el pan rallado necesario para endurecer un poco la masa y poder preparar bien las albóndigas)


Ingredientes para la guarnición:

aceite de oliva
1 cebolla de tamaño medio cortada en aros
1 zanahoria grande cortada en rodajas finas
1 taza de caldo de verduras
2 tazas de agua
1 ñora
un puñado de setas variadas al gusto (yo, en este caso, usé sólo una variedad, las shiitake, que me encantan!!)


Preparación de la masa de carne:

Echamos todos los ingredientes juntos en un bol grande.
Con la mano, vamos mezclando bien todos los ingredientes hasta conseguir una masa compacta y manejable. Se pega a las manos!
A continuación, echamos un poco de pan rallado en un plato y nos preparamos una fuente grande y vacía para ir colocando ahí las albóndigas (espolvorearemos el fondo de la fuente con pan rallado para evitar que se nos peguen a ella).
Con las manos, vamos cogiendo porciones de masa y haciendo bolitas. Aquí, el tamaño va al gusto del consumidor. Yo prefiero las albóndigas de un tamaño medio, como el de las ciruelas frescas, más o menos, y así las he preparado.
Nos ayudamos del pan rallado que tenemos en el plato para que no se nos peguen demasiado a las manos y rebozamos ligeramente en pan rallado. Las pasamos a la fuente.
Repetimos la operación hasta terminar la masa de carne.
Cogemos una sartén grande y echamos un chorro de aceite de oliva. Ponemos al fuego en el número 4 o 5. Cuando el aceite esté caliente, vamos echando las albóndigas por tandas y con cierta separación entre ellas. Doramos las albóndigas y reservamos sobre papel de cocina (para que pierdan el exceso de grasa).


Preparación de la guarnición:

En una pota ancha (es preferible que todas las albóndigas toquen suelo, pero si no tenéis, tampoco es grave, bastará con un tamaño de pota con cavidad suficiente para toda la preparación).
Echamos el aceite de oliva y ponemos al fuego en el número 3 para que caliente antes.
Bajamos al 2 o al 1 y agregamos la cebolla y la zanahoria. Dejaremos cocer lentamente, removiendo de vez en cuando, para que vayan pochando. En cuanto la cebolla se transparente, habremos conseguido el punto.
Añadimos las setas y la ñora (abierta y despepitada) y subimos el fuego al 3. Después de 5 minutos, incorporamos las albóndigas, el vaso de caldo y los dos de agua (el agua es para conseguir cubrir el conjunto, puede que necesitéis más o menos cantidad de agua).
Dejamos cocer a fuego lento en el número 2, durante 1/2 hora o 3/4 de hora, hasta que veamos que están tiernas y se ha espesado la salsa (para que ésto suceda, debemos menear la pota en círculos de vez en cuando) y, con un cucharón o similar, vamos cambiando las albóndigas del fondo por las que están arriba (si nos sucede, claro).


Acompañamiento de las albóndigas:

judías cocidas
patatas fritas cortadas en cuadraditos (como los de la ensaladilla)


Montaje del plato:

Os lo ilustro en estas fotos:


Es importante que la mitad del plato sea verdura y/o hortalizas.

La mitad del plato son judías cocidas y regadas con un poco de salsa de las albóndigas; la otra mitad se reparte entre las albóndigas con su guarnición y unas pocas patatas fritas.

Plato sencillo donde los haya, verdad?

Comprobarás que la avena le aporta un toque diferente, además de haber conseguido unas albóndigas muy jugosas, sabrosas y digestivas!!!!

Esta receta es diferente porque el resultado es una comida que, aunque aparenta algo pesada (la carne, la salsa...) no lo es, al contrario, es muy ligera y fácil de digerir.

Espero que te haya gustado y no dejes de contarme tu experiencia, más abajo puedes comentar lo que desees, o preguntar, recuerda que aquí me tienes para aclarar cualquier duda que te surja.

Besotes, un saludo y buen provecho!!


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